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miércoles, 18 de noviembre de 2015

ELA DENUNCIA FUERTES RECORTES EN GASTO SOCIAL EN EL PRESUPUESTO DE URKULLU PARA 2016 Y ASEGURA QUE ES UNA OPCIÓN POLÍTICA DEL PNV.

Txiki Muñoz, secretario general de ELA, y Mikel Noval, responsable de Políticas Sociales y del Gabinete de Estudios, han analizado el proyecto de presupuestos del Gobierno Urkullu. En un informe exhaustivo y pormenorizado, la central sindical concluye diciendo que se están aplicando enormes recortes en capítulos esenciales para garantizar servicios públicos a la población, que se permite el fraude fiscal yque el enorme endeudamiento de las arcas públicas no se destina a favorecer a los más necesitados.
Por destacar algunos elementos, ELA afirma que el gasto público ha caído."Ha pasado de representar un 15,5% del PIB en 2009 al 14,8% en 2016. ¿Qué significa esto? Que el Gobierno Vasco gastará 500 millones de euros menos de los que debería para mantener el esfuerzo que hizo en 2009".
El coste de la deuda pública Se ha multiplicado. "Los 83,6 millones de euros del ejercicio 2009 se han multiplicado casi por 14, hasta alcanzar un gasto en deuda de 1.170,1 millones de euros en 2016. Mientras tanto, el presupuesto de la CAV (descontando el pago de la deuda y el TAV) tiende a disminuir".
A esto, ELA añade que los ingresos caen. "Si se hubiera mantenido la recaudación del ejercicio 2008 (19,02%) hasta 2016 se hubieran ingresado 7.371,6 millones de euros más en el acumulado de ese período. Sin embargo, debido a las rebajas fiscales efectuadas, la deuda del Gobierno Vasco se ha disparado y ahora el ejecutivo vasco, al asumir el pago de esta deuda, lo está haciendo a costa de recortar el gasto social. Aunque las previsiones de recaudación para los ejercicios 2014-2016 están alcanzando el nivel de ingresos de 2008, el Gobierno Vasco ya ha entrado en la espiral de la deuda".
Por lo que, Muñoz y Noval llegaron a estas conclusiones: "Entre los ejercicios 2009 y 2016 el gasto del Gobierno Vasco en deuda pública ha crecido en 1.086,5 millones de euros. En ese mismo periodo, los recortes en salud (92,7 millones), educación (221,4 millones) y vivienda (108,5 millones) ascienden a 422,6 millones de euros. Y también se ha recortado un 7% la cuantía de todas las prestaciones sociales".
Esa realidad confirma, a juicio de ELA, que "los datos desmienten el discurso repetido del Gobierno Vasco de que no se aplican recortes. Sí se aplican, están produciendo un deterioro de la calidad de los sistemas públicos de sanidad o educación, y están favoreciendo el aumento de la pobreza y de la desprotección social". Porque, como añadió Mikel Noval
"si no se hubiese producido ese aumento de la deuda, con esos 1.086,5 millones se podrían haber evitado todos esos recortes, e incluso podrían haberse mejorado las coberturas sociales".
Porque, según ELA, "la deuda del Gobierno Vasco se debe a la caída de los recursos públicos que se ha dado como consecuencia de la injusta política tributaria aplicada. Porque los ingresos de las Haciendas han caído en los últimos años como consecuencia de una política fiscal permisiva con el fraude fiscal y que ha dado un tratamiento privilegiado e injusto a las rentas altas, a las empresas y al capital".
Por otro lado, ELA confirma, según figura en el proyecto del Gobierno Urkullu, que "las Haciendas Forales dejarán de ingresar este próximo año 6.015 millones de euros por gastos fiscales, lo que significa que de no aplicar este tipo de desgravaciones, exenciones etc. de dudosa progresividad, las Haciendas contarían con ese 31,2% mas que dejan de ingresar debido al gasto fiscal".
Por lo que, Txiki Muñoz indicó que "la falta de recursos públicos, al igual que los recortes en el gasto social, son una opción política, la opción por la que ha optado el Gobierno Vasco, junto a las Diputaciones Forales de la CAV. Esta posición política resulta aún más grave en una coyuntura económica como la actual, donde una mayor presión fiscal y un mayor gasto social son más necesarios que nunca. Por tanto, es imprescindible un cambio radical de la política presupuestaria y de la política fiscal. Resulta cada vez más urgente la reflexión sobre la legitimidad de la deuda, así como sobre su devolución".




lunes, 2 de noviembre de 2015

EL PAGO DEL COSTE DE LA DEUDA ES LA TERCERA PARTIDA MÁS ALTA DEL PRESUPUESTO DE URKULLU


El proyecto de presupuesto para 2016 que ha presentado el Gobierno Urkullu, del PNV, ha puesto en evidencia que la economía no va tan bien como nos dicen. Está muy ajustado al anterior, 10.933,3 millones para 2016, frente a 10.639 millones de 2015, un 2,8% más, que se lo come el coste de la deuda, que es la tercera partida más importante, tras Sanidad y Educación, con un gasto en 2016 de 1.170,2 millones. ¿Cómo va a ser un presupuesto redistributivo o de actuación contra la pobreza, la precariedad o de impulso de la actividad generadora de empleo de calidad si hay que pagar ese coste de la deuda?

Nos pueden contar misa, pero la realidad de los números confirma lo que la mayoría de la población conoce: la crisis sigue entre nosotros. Lo grave en es que, una vez más, el Gobierno Urkullu desaprovecha otra oportunidad y no actúa para avanzar hacia la mejora y la justicia social de la mayoría social.

Tres referencias importantes de esa manera de "maldistribuir" esas partidas, sin entrar en la vorágine de los números, aunque hay más razones, sin duda:

-Aunque la pobreza avanza, se mantiene prácticamente el presupuesto social (637,4 millones, un 0,2% más que en el actual 2015) con un recorte del 7% que viene de años antes. Muchas personas se encuentran en situación dramática: son 100.000 personas en pobreza severa, y 87.552 desempleados viven sin acceso a las prestaciones o subsidios en la CAV -108.367 desempleados de Hego Euskal Herria en setiembre- y más de 300.000 personas se encuentran en riesgo de pobreza y exclusión. Tampoco se actúa en promover y generar empleo de calidad, sabiendo que el empleo que se está firmando es temporal y muy precario.

-Otro elemento es la política de vivienda. Si va a entrar en vigor la nueva legislación aprobada, esta misma mañana los parlamentarios de EH Bildu han reconocido que el presupuesto que destina el Gobierno Urkullu está lejos de los 60-80 millones que dijo que costaría poner en marcha las medidas. Recordar solo que en la CAV hay, por otra parte, 80.000 viviendas vacías y la nueva legislación habla, a la vez, de impulsar el alquiler social, escaso en este momento.

-Y, en tercer lugar, es que es un presupuesto que su tercera principal partida es para pagar el coste de la deuda (1.170,2 millones, después de Salud: 3.421,9 millones, y 2.841,8 millones en Educación). Esa actuación del PNV desvela el esqueleto de su política: apoyar a quienes más tienen, con ayudas directas a empresarios y beneficios para la élite económica. Porque esa deuda, que ha crecido de forma exponencial, no lo ha hecho para generar políticas de empleo indefinido o actuaciones para impulsar la negociación colectiva, o para combatir la pobreza, o mejoras en sanidad y educación. No. Son para pagos como el costosísimo TAV, cuestionado a nivel social y medioambiental, entre otras actuaciones.

Porque la deuda ha experimentado un aumento impresionante: en 2008 fueron 492 millones y en 2016 ascenderá a 8.571 millones, según el Gobierno Vasco, porque el Banco de España lo eleva casi a 10.000 millones en el primer semestre de este año. Todo eso ha generado un coste anual del pago de intereses y amortización que ha pasado de 83,6 millones en 2009 a 989,4 en 2015, y 1.170,2 millones en 2016, es decir se ha multiplicado por 14 en ocho años,lo que detrae enormes recursos.

Mientras tanto, por último, el lehendakari Urkullu percibirá un sueldo de 98.494,06 euros, el vicelehendakari Erkoreka, 92.487,36 euros y cada consejer@ 87.799,32 euros.

martes, 21 de abril de 2015

IMPAGAR LA DEUDA, PARA SALIR DE LA CRISIS



La cuarta jornada de las II Jornadas de Kontraekonomia en la Facultad de Ciencias Económicas de la UPV-EHU (Sarriko), organizada por Ekonomia Kritikoko Taldea (EKT), debatió ayer sobe “la deuda y la soberanía de los pueblos”. En plena actualidad por el devenir de Grecia, las profesoras Mertxe Larrañaga y Cristina de la Cruz repasaron la situación desde la óptica económica y filosófica, respectivamente, mientras que José Ramón Mariño, de Attac, situó la realidad que muestra una elevada deuda, pero que -según expresó- en el Estado español más de 621.000 millones del mas que billón de euros de la deuda son ilegtítimos, “según los cálculos que realizamos el año pasado”. 
   ¿Qué pasaría si no se paga la deuda? Esta interpelación elevó el tono de las respuestas. Minutos antes Jose Ramón Mariño recordó que eso ya había pasado en Rusia y en Argentina y, tras el primer impacto, las dos economías salieron fortalecidas. El representante de Attac admitió que eso podría ocurrir también aquí, aunque la ortodoxia económica que sale de las aulas de Sarriko llevó la balanza hacia el lado de quienes creen que esa salida es imposible en una Unión Europea. 
   Antes la profesora universitaria Mertxe Larrañaga realizó un repaso a los datos y a la situación de la economía desde el inicio de la crisis. Aseguró que el aumento de la deuda pública se produjo con el inicio de la austeridad impuesta por la Comisión Europea, el BCE y el FMI, la Troika, pero recordó que la deuda privada es más del doble que la publica. En el Estado español ronda los 2,4 billones de euros, según diferentes estimaciones.Admitió, sin embargo, que el impago de la deuda “no es ninguna catástrofe”. 
   En el lado filosófico, la profesora de la Universidad de Deusto, Cristina de la Cruz, dio un tono diferente a su exposición, centrado más en las personas y en la economía feminista para hacer frente a esta situación crítica. Alejada de la ortodoxia de los economistas, insistió en que “no todas las deudas son iguales, ni tampoco los deudores”. Demandó, entre otras muchas ideas, la necesidad de “rescatar alternativas a la realidad económica actual” y “dejar a un lado” esa ortodoxia económica neoliberal, que se estudia en la Universidad, porque se basa en “legitimar y reconocer el valor de lo percibido, que llega de la subordinación, la explotación, la violencia y la dominación”.
   José Ramon Mariño, de Attac, cerró las exposiciones. Recordó al premio Nobel Stiglitz al citar que éste dijo que “impagar la deuda es comenzar a recuperar la economía”, y Mariño recordó los casos de Rusia (1998) y Argentina (2000). Porque, en realidad, -como también recordó Larrañaga- la deuda pública en el Estado español ha pasado del 35,7% al inicio de la crisis económica a representar ya mas del 98%, un camino algo inferior a lo ocurrido en Grecia, que también elevó la deuda en este periodo, sobre todo cuando las arcas públicas asumieron la deuda del sistema financiero. Igual que en Grecia, el Gobierno español ha asumido costes de los bancos y cajas en crisis, que se han acumulado a las cuentas públicas. 
   El representante de Attac insistió que los cálculos que han realizado sobre el conjunto de las ayudas, por diferentes vías, llevan a un dato de 1 billón de euros entregado o prestado. “Los cálculos que hicimos es que el 45% de la deuda, unos 621.000 millones, tiene carácter ilegitimo”. Por lo que insistió en lanzar tres escenarios, que se ha demandado desde el colectivo Euromemorandum: reestructuración de la deuda y convertir el 50% en perpetua al 0%; que el BCE financie a los Estados, ya que está financiando al sistema financiero otorgando financiación a un intereses de casi  cero por ciento, para que tengan capacidad económica; y, en tercer lugar, la emisión de eurobonos, porque, en realidad, será difícil de cumplir con el mandato de la UE de mantener la deuda pública en un 60%. La mayoría de la UE supera ese porcentaje.
   Para Mariño, “mantener ese objetivo generaría una revolución social”, porque la austeridad se multiplicaría. ¿Igual es la salida? esa es la interrogante que cada uno nos podemos hacer y pensar sobre la misma.