viernes, 24 de marzo de 2017
Ostiralak Duina (LAB): "El 80% de las plantillas encuestadas trabajan en condiciones precarias"
lunes, 30 de noviembre de 2015
«La Naval: Ritmos de trabajo esclavistas»
Del 14 al 18 de diciembre colectivos de Ezkerraldea acamparán ante el astillero de Sestao
http://pepereielkartea.org/la-naval-ritmos-de-trabajo-esclavistas/
En junio de este año, ˝El Correo˝ lanzó una noticia sorprendente en la que se decía que «La industria auxiliar de La Naval contrata a 400 trabajadores de fuera por la falta de especialistas en Euskadi».
Pronto quedó al descubierto lo que había detrás de la noticia: no era una carencia de especialistas, lo que ocurre es que muchos de los parados no aceptan las «condiciones esclavistas» que imponen las contratas, que se están haciendo de oro con la explotación laboral. De hecho, hace ya unos años el Foro Marítimo Vasco ya adelantó que cada año se formaban 1.500 personas para la industria auxiliar naval y que realizaban prácticas en las mismas empresas.
El vocero de la patronal lanzó esa proclama que se ha destapado unos meses después, porque detrás de esos supuestos especialistas lo que hay son «contratos de explotación y bajos salarios». Lo han puesto en evidencia las organizaciones de parados, los colectivos sociales y las centrales sindicales de Ezkerraldea que han emprendido una campaña contra la precariedad laboral, la explotación y los bajos salarios en esa comarca deprimida.
Hace unos días a las puertas del astillero de La Naval se concentraron representantes de las Asambleas y Colectivos de Personas en Paro de Barakaldo, Sestao, Portugalete y Santurtzi; Barakaldoko Gazte Asanblada, Berri-Otxoak (Barakaldo), Centro Asesor de la Mujer “Argitan” (Barakaldo); y las organizaciones sindicales ELA, LAB, STEILAS, ESK y CNT. Precintaron el astillero que construyó el último gran gasero en 2003.
Denunciaron que el astillero, propiedad de Construcciones Navales del Norte (CNN), contrató a 405 personas a través de diferentes contratas, “que imponen ritmos de trabajo esclavistas: con turnos de 10 horas diarias y 6 días a la semana; y otras de 12 horas en 5 días laborales”. Horas y horas para poder llevarse un salario de no más de 900 euros al mes.
ACAMPADA ANTES DE LAS ELECCIONES.
Estos colectivos han fijado más movilizaciones a las puertas del Astillero de Sestao, una población que lidera la tasa de paro de Hego Euskal Herria, por encima del 21%. Del lunes 14 al 18 de diciembre realizarán una acampada a la entrada de La Naval para denunciar que se está contratando por debajo de lo que fijan los convenios, con el visto bueno de las administraciones públicas. En Astilleros Zamakona, en Santurtzi, “la mayoría del trabajo lo realizan contratas a turnos de 12 horas”, como también explicaron.
La realidad es que el sector naval vasco busca mayores márgenes económicos ante la reducción de pedidos y «el ejército de parados» que dispone. En la desembocadura del Nervión en 1.976 los astilleros públicos más importantes como Euskalduna (en el centro de Bilbo) y el de Sestao (La Naval) dispusieron de 8.007 trabajadores fijos contratados. Sin embargo, tras el cierre de Euskaduna en los años noventa por la reconversión industrial que impulsó el Gobierno español, con la aquiescencia del Gobierno Vasco, se redujo de forma importante.
En 2004, al inicio de la última transición de La Naval al sector privado, la plantilla de fijos ascendía a 1.200, pero en 2006, tras la venta a Construcciones Navales del Norte (CNN), fue reduciendo. De 382 trabajadres en 2010 a 215 en 2014.
Siempre la subcontratación ha sido muy elevada. Cuatro subcntratados por uno fijo, incluso más. Sin embargo, como recuerdan algunos extrabajadores de La Naval, “hace años las condiciones de los subcontratados no eran tan malas, ahora se aprovechan para contratar por bajos salarios y jornadas muy elevadas. Si quieres, lo aceptas; si no, te dejan que te pudras en el paro».
SANGRE ROJA:
En Ezkerraldea y Meatzaldea prendió la mecha contra la explotación laboral, los bajos salarios y las jornadas interminables en el siglo XIX desde las minas a la industria. La clase trabajadora se armó de valor y lucha para conseguir cambiar esa dramática situación, que hoy en día se está reproduciendo. Con mucho sudor, valor y sangre logró avances. Periko Solabarria solía recordar una frase que sintetizaba ese mensaje: “sangre roja lleva el oro del patrón”, cuando desde lo alto de Zugastieta (La Arboleda) contemplaba la otra orilla de la Ría con Neguri, de frente, donde vivía la élite económica y empresarial de Bizkaia.
Hoy, de nuevo, las personas en paro, los colectivos sociales y algunas centrales sindicales han retomado esa lucha para poner fin y sacar a la luz situaciones similares en estas comarcas y poblaciones donde el paro medio está por encima del 18%, el doble que la media de la Unión Europea. La explotación laboral, la precariedad y el dumping social en la UE se extienden con el apoyo de los gobiernos.
SUPERFICIES COMERCIALES
Tras el desmantelamiento industrial en los años ochenta y noventa del siglo pasado, que arruinó diversas zonas de Hego Euskal Herria, y en especial Ezkerraldea, se impulsó el sector servicios y las grandes superficies comerciales como el Megapark, y otras, donde la precariedad laboral y los bajos salarios (500 euros) se imponen para eliminar los derechos laborales, en claro retroceso con las últimas reformas practicadas. Queda poca industria.
La movilización a las puertas de La Naval no es la única. Las asambleas de parados acuden a las obras para denunciar lo que está ocurriendo, se subcontrata de otros lugares para pagar a los trabajadores salarios por debajo de lo que está estipulado en los convenios y se abusa de ellos con largas jornadas. Además, estos colectivos sociales y sindicales lanzaron otra denuncia porque en el Puerto de Santurtzi, dependiente de la Autoridad Portuaria de Bilbao, “en todas las empresas se incumple el convenio. A modo de muestra: Lointek, donde se trabajan 10 horas diarias”.
Otra empresa del puerto de Santurtzi, que emplea solo a mujeres, no las tiene aseguradas y en un hotel de la zona se paga un euro por limpiar una habitación.
OBRAS PÚBLICAS.
La denuncia de los colectivos sociales y sindicales también llegó al sector de la Construcción. En una obra adjudicada a Jaureguizar, que construye 163 viviendas de VPO y alquiler social en Vega Galindo (La Punta), Sestao, “la compañía obliga, para poder ser contratado, estar empadronado en Portugal, sino te empadrona la propia empresa; con el ánimo de aplicar de forma “legal” el convenio de la construcción de Portugal. Y otra de las empresas que intervienen en esta obra “contrata a 5 euros la hora”, como explicó Aingeru Azpiolea.
Añadió el caso de una empresa de transporte de Ikea, de Barakaldo, que asegura “por 60 horas mensuales al chofer y por 10 horas mensuales al montador; cuando trabajan 10 horas diarias de lunes a sábado”.
Esta realidad se extiende por Hego Euskal Herria y tiene también como protagonista al Gobierno Urkullu (PNV). ELA ha demandado comparecer en el Parlamento de Gasteiz para explicar la pasividad e inacción del Gobierno Vasco en el control de las condiciones laborales y de explotación que sufren los trabajadores en obras que licita la Administración pública, desde el TAV a obras de nuevos centros de enseñanza, por ejemplo. “Obras públicas donde a los trabajadores les pagan de 4 a 6 euros, un tercio de lo que deberían de percibir si se aplicaran los convenios de la Construcción vigentes en suelo vasco”.
LAB también ha llevado diferentes movilizaciones por motivos similares en Bizkaia y Gipuzkoa, porque se subcontrata a empresas fuera de suelo vasco para aplicarles convenios reducidos a trabajadores que se tienen que «desplazar cada día 100 kilómetros como mínimo y por bajos salarios y jornadas interminables», que son «tres ingredientes que impone la patronal, sin que les importe a los gobiernos».
JUANJO BASTERRA
jueves, 30 de julio de 2015
A ELLOS NO LES IMPORTA; A NOSOTROS, SÍ
martes, 2 de junio de 2015
LA ALTÍSIMA PRECARIEDAD LABORAL CON BAJOS SALARIOS REBAJA EL PARO
jueves, 7 de mayo de 2015
"TRABAJO EN B"
INFOJOBS públicó ayer unos datos sobre el trabajo. Determinó que «un 18,5% de los candidatos desempleados reconoce haber trabajado o realizado algún proyecto en B». Los medios de comunicación han llevado este extremo a categoría de titular para indicar que los trabajadores están dispuestos a defraudar. No he visto (por ahora), sin embargo, que esos medios de comunicación hayan hecho una crítica a los empresarios que han ofrecido ese trabajo de forma ilegal. ¿por qué lo han hecho?. Recuerdo que hace años los informes del Gobierno Vasco sobre la contratación laboral confirmaban siempre que entre un 3,5% y un 5% del empleo se realizaba sin contratos, «en B», como se dice de forma suavizada.
OFERTAS CON SALARIOS DE MISERIA. El informe también dice que «Uno de cada tres parados recibió una oferta con un salario inferior a la prestación por desempleo y de éstos el 46% la aceptaron». ¡Ese es el empleo que se está creando! Precario y de mala calidad, y, sobre todo, aprovechándose de los trabajadores que se encuentran en un estado de necesidad máximo.
El informe tiene muchas aristas. Y muchas interpretaciones, pero está claro que en estas situaciones lo que tratan de aprovecharse del «ejército de parados» son quienes más provecho para sus bolsillos sacan: ESTOS SON LOS EMPRESARIOS, porque en el mejor de los casos los TRABAJADORES ESTARÍAN percibiendo por dos vías y seguro que no se están forrando como los empresarios.
martes, 5 de mayo de 2015
Paro, precariedad y trabajo por horas ¿ese es el futuro?
domingo, 5 de abril de 2015
Nuevas vías de precarización en la UE
Eurofound ha presentado hace unos días una nueva investigación sobre las nuevas formas de empleo que se están produciendo en la UE. Unas, con motivo de la crisis, y otras, antes de la crisis, pero ambas persiguen el mismo objetivo: la flexibilidad laboral.
Esa realidad se está produciendo ya, no seamos ilusos. La pregunta es si los trabajadores y las organizaciones sindicales están dispuestos a frenar esa “ultraprecarización” del mercado laboral.
Con la disculpa de que benefician al trabajador, están generando más precariedad, bajos salarios y mayor poder y control a los empresarios para contratar y despedir. Todo tendrá repercusiones en la protección social de los trabajadores, pero también en la salud laboral, porque muchos de estos trabajos generan mayor estrés y ritmos de trabajo, aunque sean en cortos periodos de tiempo.
Estos elementos aparecen en la investigación de la conocida como Fundación Dublín. Debe abrir un debate en las organizaciones sindicales, porque, en realidad, lo que persiguen es una individualización de las condiciones de trabajo para que lo colectivo se desgaje y, a partir de ahí, “somos vulnerables uno a uno”. Todas estas medidas que se están tomando en algunos puntos de Europa seguro que llegarán y están llegando a nuestro mercado. Lo han hecho los “minijobs”, aunque aquí no se atreven a poner ese nombre por lo despectivo del término, pero los contratos de a tiempo parcial no son otra cosa. De hecho, en el mercado laboral de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, prácticamente el 20% de los contratos temporales tienen una duración inferior a siete días y casi el 60%, menos de un mes, según los últimos datos oficiales.
Como explica Eurofound: “el trabajo informal no es nada nuevo, pero los empleadores buscan una mayor flexibilidad para satisfacer sus necesidades de mano de obra, que está tomando nuevas formas. Se ha sugerido que las nuevas modalidades de trabajo pueden ayudar a reducir el desempleo, pero las preocupaciones se están planteado acerca de las consecuencias para los trabajadores”.
De hecho, destaca que se ha producido “un aumento de los contratos de cero horas. El trabajo sobre llamada casual, que va en aumento en varios países de la UE, mantiene una relación de trabajo continua entre un empleador y un empleado. Sin embargo, el empleador no proporciona continuamente el trabajo para el empleado, en lugar de llamar en sólo cuando sea necesario”. Es Un tipo “muy precario de trabajo de guardia, el contrato de 'cero horas', que especifica un número mínimo de horas de trabajo, lo que significa que el empleador no está obligado a llamar nunca en el trabajador”. Este tipo de contratos “han ganado notoriedad en particular en Gran Bretaña, donde se ha producido un importante crecimiento en su uso en los últimos años”.
Recuerda que “la cadena alimentaria McDonalds llegó a los titulares en 2013 cuando The Guardian informó que el 90% de su fuerza de trabajo estaba en estos contratos. El periódico informó posteriormente que una proporción similar de personal pizza de Domino y todos 20,000 del personal de Burger King restaurante eran cero horas los trabajadores. Otras grandes empresas también han sido el centro de atención para el empleo de un gran número de empleados con contratos de cero horas”.
Estos nuevos sistemas de empleo flexible no generan equidad y sí una importante desigualdad. La fundacion europea para la mejora de las condiciones laborales confirma que “en la mayoría de los casos, a los trabajadores se paga solamente por el tiempo trabajado. Esto significa, por ejemplo, un trabajador de la atención puede visitar un número de clientes en un día, pero no será pagado por el tiempo que dedican a viajar entre los clientes”. Por lo que conlleva que “los trabajadores se ponen en desventaja adicional cuando los contratos incluyen cláusulas de exclusividad que les prohíben trabajar para otros empleadores”.
En este tipo de contratos,además, la cobertura de la protección social es a menudo pobre: “en Irlanda, los trabajadores en este tipo de contratos no reciben cobertura obligatoria la protección social, mientras que en los trabajadores de Gran Bretaña pueden elegir sólo si llegan a un ingreso mínimo”.
Pero, el empleo informal también se extiende con prácticas en la empresa. “Por ejemplo, la alemana aerolínea comercial Lufthansa en 2013 introdujo un nuevo tipo de contrato de trabajo para cubrir los meses de verano, que recluta personal para trabajar a tiempo completo, de marzo a octubre y los libera para el resto del año. Completan la misma base de entrenamiento de 12 semanas como asistentes de vuelo regulares y son contratados inicialmente en un contrato de dos años, renovable una sola vez por cuatro años”.
Es por ello, que Eurofound interpela a los interlocutores sociales. “Estas formas de empleo tienen beneficios evidentes para los empleadores, lo que les permite satisfacer de forma muy flexible sus demandas laborales cuando surja la necesidad. Los empleadores han estado tomando un enfoque cauteloso a la contratación en la crisis económica: la contratación temporal aumentó entre 2008 y 2012, llegando tan alto como 71% para ocupaciones elementales en el 2012, pero también cada vez más común para las ocupaciones altamente cualificados, como técnicos y profesionales”.
Admite que los sindicatos han expresado su preocupación por “súperflexibilidad” del mercado de trabajo en perjuicio de los trabajadores. “El trabajo ocasional supone, además, poca seguridad en el empleo, horas de trabajo inciertas e irregulares, salarios bajos e impredecibles, da beneficios limitados, menos satisfacción en el trabajo y, en muchos casos, sin brillo y de trabajo predecible”.
Según la fundación europea, “las organizaciones de empleadores argumentan que las empresas deben ser capaces de adaptarse a las fluctuaciones en el mercado, sobre todo en tiempos de dificultades económicas”. sin embargo, Eurofound admite que “queda por ver si el cambio hacia la contratación flexible, se invertirá cuando la economía muestra signos más claros de recuperación”.
Lo que se sabe es que la flexibilidad penetra en el mercado laboral. No solo en tiempo de crisis, sino también cuando la economía crecía a ritmo elevado. Un dato: la contratación laboral temporal nunca ha bajado del 90%. Tenemos como ejemplo, además, lo que ha ocurrido en el mercado laboral del Estado español. En la última gran crisis económica, que se produjo entre 1993-1995, el Gobierno español introdujo las ETT (ahora son agencias de colocación, que cobran por ceder la mano de obra,) y, a la vez, se introdujeron las dobles escalas salariales, es decir, mas precariedad y menos salarios.
En la crisis actual, el Gobierno español (tanto PP y PSOE, en todas las ocasiones) ha entregado a los empresarios la capacidad de frenar la negociación colectiva, la precariedad se extiende con los contratos por horas y días (a tiempo parcial-minijobs) y es mas fácil despedir. Todo unido a una tasa elevada de desempleo, lo que permite que haya un “ejército de parados”, donde si no es uno es otro, quien trabaja por casi nada o nada, siempre en beneficio de los empresarios que ven como suben sus resultados económicos.










